La guerra entre Israel e Irán dio un nuevo paso de gravedad este sábado 7 de marzo. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que su país seguirá atacando a Irán con “toda su fuerza”, dentro de lo que describió como un plan metódico para debilitar al régimen iraní. Sus declaraciones llegaron mientras nuevos bombardeos alcanzaban Teherán y la crisis regional seguía ampliándose.
Sobre el terreno, los ataques y las represalias agravan una situación ya extremadamente inestable. Varias capitales de Oriente Próximo continúan en alerta, mientras las consecuencias humanas, diplomáticas y energéticas del conflicto generan preocupación mucho más allá de la región. Por ahora, no se perciben señales claras de una desescalada rápida, aunque algunas voces siguen defendiendo una salida diplomática.
Crédito: Una explosión ocurre tras los ataques aéreos cerca de la Torre Azadi, cerca del Aeropuerto Internacional de Mehrabad en Teherán, Irán, el 7 de marzo de 2026. ATTA KENARE / AFP